Tributo a Tobías Alcayota
Vacilando a Tobías
Mientras todas las semanas los tributos a bandas extranjeras se llenan de público, se acaba de suspender uno dedicado a Los Jaivas por baja venta de entradas. Pero hay otro que tiene su éxito asegurado. Es el homenaje al trío Tobías Alcayota, uno de los experimentos más osados y fundamentales de los ’90, en un tributo que no asegura nada más que rescatar la búsqueda y la insolencia como ejes creativos. Hablan los organizadores y los homenajeados.

Luis Felipe Saavedra / David Ponce | Fotos: archivo de Tobías Alcayota


No es necesario que pasen veinte años para recordar y presentar respetos a una banda. Ni siquiera son necesarios diez para el músico Namm (del colectivo Jacobino Discos), el conjunto World Music y el cantante conocido como Gepe, que este sábado se dispone a actuar con el nombre de Lana Nata. Porque si existe un grupo que los marcó a todos en la década pasada, ese grupo es Tobías Alcayota, el objeto del tributo que los tres harán en vivo este sábado, a las 22 horas, en el Bar Uno de calle Bombero Núñez 1, en el barrio Bellavista de la capital.

Integrado por Jorge Cabieses, Jorge Coco Cabargas y Marcelo Peña (en ese orden en la foto) y activo entre 1992 y 2004, Tobías Alcayota desarrolló una consistente carrera siempre al margen de circuitos oficiales. Sin asociarse a ninguna escena específica, editó de manera independiente siete discos. Desde El alzamiento del día vivo por una luna nueva (1997, autoedición) hasta el póstumo Desfachatez, lo juro, el último suspiro (2004, La Higuera), pasaron de ser una banda de bajo, teclado y batería a experimentar con formatos que mezclaban instrumentos autóctonos y baterías programadas, viajes psicodélicos por el desierto de Atacama y pasajes tensionantes. Asistir a un concierto de Tobías Alcayota era someterse a experiencias que iban más allá de ver una banda tocando canciones.




Cuerpos pintados: Cabargas, Peña y Cabieses.

En 1999 la revista de música chilena online Chilerock los erigía como banda revelación, y ellos resumían su historia de esta manera: "Colegio, amigos, gustos", así de simple. Eran tres compañeros de curso del colegio San Gabriel en Santiago, que preferían denominarse un colectivo antes que una banda, y que podían tocar en escenarios como un taller de artistas llamado Pan-Am, la Sala Master de la radio de la Universidad de Chile o la Peña de Nano Parra en el barrio Bellavista.

Tobías Alcayota figuraba en los espacios radiales "Perdidos en el espacio", "Super 45" o el imprescindible "Interfase", de radio Beethoven, sesión que quedó registrada en su disco Cráter imaginario (2003). Como nadie se les parecía, tocaron con grupos de su época como Supersordo, Pánico (cuyo sello, Combo Discos, editó el segundo disco del trío, Omi, en 1999), Maestro o Congelador, y luego con Griz, Guiso o Javiera Mena, lo que les permitió ser conocidos en ambientes ligados al rock, al punk, la electrónica y hasta el pop.

Con el valor de avanzar y romper en cada uno de sus discos, lograron uno de los trabajos más valiosos de su época, que trascendió para muchos de los que hoy se dedican a la música de formatos y sonidos innovadores. Es el caso de uno de los principales gestores del tributo, Daniel Riveros, alias Gepe, quien en el portal www.musica.cl calificó de esta manera el segundo disco, Omi: "Éste es el mejor disco de los noventa, y el primer disco de música chilena contemporánea que extrapola el valor musical hacia una dimensión de estética global".


Gepe: "Tobías Alcayota es mi grupo favorito".

–Va a ser un tributo en el sentido de esos grupos que hacen tributo a Guns N’ Roses –aclara el propio Gepe acerca del concierto del sábado.

–¿O sea que va a ser una banda de covers de Tobías Alcayota?
–Van a ser covers de Tobías Alcayota. Yo voy a tocar covers. "Samuel Silva" y "La canaleta" – dice: son dos canciones del disco Antimateria (2004), publicado en la misma época en la que Gepe coincidió en vivo con Tobías Alcayota, durante los primeros días del dúo Taller Dejao que él integraba junto al bajista Javier Riveros.

–¿Esa vez ellos los invitaron a ustedes?
–No, yo los perseguía. Si Tobías Alcayota es mi grupo favorito. Es una cosa espiritual. Nunca se me va a olvidar. Puede ser una visión personal, pero la impresión que siento de ellos tiene casi nada que ver con la música. De hecho no escucho los discos de Tobías Alcayota. Pero tengo una cosa que nunca se me va a olvidar. Como una guía espiritual.

–¿Igual te gustaba cómo tocaban? Tenían mucho en común con Taller Dejao.
–Sí, y sobre todo me gustaba que me desconcertaran. Siempre cambiaban. Eso les encantaba. Estaban tocando una música y de repente cambiaban: esa fue una de las ideas que más me quedaron de ellos, es la gran influencia que puede tener Tobías Alcayota en nosotros y de los momentos que yo recuerdo de haberlos visto tocar. Eso te desconcertaba y te daba rabia. En ese momento no me gustaba, lo fui entendiendo después, esa cosa de quebrar las reglas por una cosa mágica. Ir en contra, pero no por una cuestión del ego ni lo artístico, sino más por sentirte libre.

–¿Qué les pareció a ellos que les vayan a hacer un tributo?
–Se sorprendieron. "Oy", dijeron, "en qué momento pasó esto".

–Los tomó por sorpresa. Tal como ellos a ustedes cuando tocaban. Es una venganza, entonces.
–De veras. Y es un tributo, pero igual nos estamos burlando de ellos. Porque ellos se burlaron primero de nosotros. Todo el rato. Siempre hacían una cosa distinta. Es como cuando un perro quiere pillarse la cola.


Namm, de Jacobino Discos.

Pablo Flores, conocido como Namm, y Pamela Sepúlveda, conocida como Fakuta e integrante de World Music, también conocieron a Tobías Alcayota como espectadores de sus actuaciones.

–La primera vez que los vi fue en el sótano de la (discoteca) Laberinto en 1999, en un festival alternativo –se ríe Fakuta–. Yo fui a ver a (la banda argentina) El Otro Yo y me acuerdo de que tocaba Congelador también. Me tincaba ver a Congelador porque había leído sobre ellos en la (revista de música ) Extravaganza! y me gustaron, pero la real sorpresa fue ver a Tobías Alcayota, que eran como unos cuicos que tocaban una música infernal de las cavernas. Uno estaba tirado en el suelo tocando como tres teclados al mismo tiempo, uno con el pie. Eso fue hermoso, y el Coco tocaba con puros pedazos de batería y había unas flautas dulces entremedio. Era todo como una total falta de respeto. Es lejos lo más satánico que presencié ese año, junto con la campaña de Frei Bolívar.

–Me acuerdo de una vez en que presentaron su diaporama llamado Sorte en la Sala Master, en las tocatas de domingo organizadas por "Perdidos en el Espacio" –dice Namm–. En esa oportunidad el show que montaban era realmente radical. Recuerdo haber quedado encantado con los efectos visuales que ocupaban. En general, cada vez que se presentaban el resultado era totalmente fascinante, no solo para mí, sino para la gente en general. Creo que los medios los limitaban un poco, ya que no había mucha difusión, por lo tanto siempre han quedado relegados a una escena underground. Porque quizás hay un gusto por la música foránea, pero ¿para qué irse a grupos psicodélicos de grandes sellos, si por mil quinientos pesos teníamos a Tobías Alcayota?


Dadalú y Fakuta, de World Music: no es un grupo, es un Myspace.

–¿Por qué Tobías merece un tributo?
Namm: Ellos crearon un nuevo lenguaje para abordar el folclor, pero sin dejar de lado la fuerza de la música experimental y electrónica, y con un magnetismo muy especial en sus presentaciones y discos. Un tributo es algo complejo, porque muchas veces puede no ser tan serio, pero Tobías Alcayota generaron un trabajo muy bueno, y en el fondo parte de lo que somos ahora musicalmente viene de lo que nos han aportado.
Fakuta: No sé si hacer una tocata tributo es necesariamente porque se lo merezcan. No creo que ellos hayan soñado con esto alguna vez. Como su seguidora, espero que no, que todo lo contrario… Quizás la idea parte más de que los fans nos hayamos encontrado y en vez de elegir presidente del fan club, tesorero y toda la burocracia correspondiente, vamos directo a organizar el tributo, el "carrete". Y al final todo se debe a la necesidad personal y espiritual de celebrar y agradecer la música de Tobías, porque de alguna manera nos marcó. De todos modos, ellos están invitados a ser partícipes de este evento para poder rendirles honores en vivo y en directo, lectura de poemas, entrega de diplomas, coronación… las cosas que hay que hacer en las tocatas tributo.

–¿Cuál es la influencia de Tobías en su música?
Namm: Siempre me han gustado sus teclados y baterías frenéticas, pero lo que más he rescatado ha sido la mixtura de instrumentos andinos con electrónica. Quizás en parte ellos siguen la tradición de Los Jaivas, es decir una veta muy popular, pero que diecisiete años de dictadura cortaron y sólo quedaron esquirlas como Tobías Alcayota. Creo que ellos participaban de una corriente más global de lo que parece, es cosa de escuchar a Boredoms, OOIOO, quizás un poco de Jackie O'Motherfucker o Animal Collective. El movimiento global, aunque no lo parezca, a ratos también sucede en Santiago de Chile.
Fakuta: Escuchar Tobías Alcayota me quebró el rockerismo de la adolescencia. Su música violaba todas las formalidades a las que yo estaba medio sometida muy inconscientemente. Así que fue como un despertar. En el tiempo que los escuché, sinceramente, no andaba buscando nada nuevo, sólo aparecieron un día frente a mi, y resultó que yo estaba en el lugar correcto, en una tocata. Ahora me doy cuenta que hay un montón de cosas que rescato de su música como referentes. Por ejemplo: la autenticidad creativa, la arbitrariedad, inocencia y patudez con la que tomaban figuras sonoras y las mezclaban, creando collages surrealistas como muestra de un imaginario propio, que nace de la amistad, me imagino. Por eso es bueno tocar con los amigos, porque la música nace mágicamente y creo que es bueno ser desprejuiciado e insolente para componer.

–¿Qué van a tocar el sábado?
Namm: Nos remitimos a interpretar temas de ellos, en especial unos del disco Algo de noche en la isla (2002, La Higuera). Estamos preparando interpretaciones para una pequeña orquesta de bronces, teclados y electrónica: Danae Morales en corno, Anita Gallardo en trompeta y teclados y yo en electrónica y batería. Esperamos llegar a la pasividad del frenetismo.
Fakuta: Estamos preparando un set completamente nuevo, y hemos citado a muchas más personas. Espero que podamos ser más de veinte músicos sobre el escenario. Lo bueno es que World Music no es verdaderamente un grupo: es un Myspace, entonces lo podemos modificar tanto como al html. Lo que vamos a tocar no está completamente definido, pero esperamos que haya villancicos, ya que es lo bonito de tocar un 23 de diciembre.


En vivo junto a Los Jaivas.

LOS TRIBUTADOS

De los tres integrantes de Tobías Alcayota, uno de ellos vive hoy en Londres (Cabieses) y dos en Santiago de Chile (Peña y Cabargas), pero están al tanto de la iniciativa.

–¿Qué opinión les merece que hagan un tributo a Tobías Alcayota?
Peña: Un gran honor primero que todo. Tal vez es el resultado de un hermoso trabajo que fue Tobías Alcayota en su tiempo de escena. También ver que nuevas, exitosas y talentosas generaciones de músicos y artistas que se desarrollan hoy crecieron en el under viendo a Tobías Alcayota, y que influimos en su camino artístico.
Cabieses: Muy bien, creo que se han demorado.
Cabargas: Me parece un ejercicio muy simpático. Hace ya algún tiempo que tengo la posibilidad de conversar más seguido con la gente que forma parte del tributo y eso me permite entender bastante qué cosas les llamaban la atención de la banda. Creo que en gran medida ellos veían claramente lo que quisimos mostrar: libertad total y búsqueda artística sin concesiones ni complejos. Creo que entender eso les permite sentirse cercanos a Tobías y esa identificación deviene en cierto aprecio por la banda, que ahora se expresa en lo que han llamado tributo.

–¿Cómo ven la obra (discos y conciertos) de Tobías Alcayota con la distancia?
Peña
: Una hermosa obra, con un carácter muy particular.
Cabieses: Como una de las pocas bandas en Chile que realmente intentó hacer algo interesante y nuevo.
Cabargas: Hoy me parece ver con mayor claridad los temas que reflejan la identidad más pura de Tobías Alcayota, de esos que ninguna otra banda podría haber hecho, mas allá de todos los cambios de formato que introdujimos a la banda. Afortunadamente esos temas son los más, pero si pudiera, es probable que retirara algunos pasajes de nuestra música que hoy me parecen prescindibles. De todas maneras estoy bastante satisfecho con el camino que hicimos.

–Me parece –continúa Cabargas– que fuimos una banda coherente y que logramos desarrollar al máximo las inquietudes estéticas que nos ocupaban en esos días. Supimos hacer todo lo que quisimos, desechando por completo elementos distractivos del tipo estatus o notoriedad y limitantes como el dinero, por ejemplo. Por esos años resultaba muy caro grabar por nuestros medios un disco en formato de banda acústica. Bueno, renunciamos a esos elementos y buscamos otros. Gracias a eso logramos grabar Antimateria y Desfachatez. Lo mismo con los conciertos: eran un fiel reflejo de la banda. Asistir a un concierto nuestro ciertamente implicaba un riesgo. Quien nos iba a ver sabía que se estaba exponiendo a nuestra performance. Nada era seguro en Alcayota y nunca aceptamos críticas ni condicionamientos al respecto.


Tobías Alcayota en la televisión temuquense.

–¿Ven alguna relación entre la existencia de Tobías Alcayota y el actual (y muy amplio) panorama musical chileno, donde los formatos son cada vez más libres y hay más espacio para experimentaciones?
Peña
: Libertad experimental desde el comienzo al fin de los tiempos. En otras palabras, eso siempre ha estado y siempre estará en el que lo quiera. Pero tal vez con este tributo se pueda ver que sí hay una relación, una marca en unas pocas personas que tuvieron la suerte de ver y disfrutar a Tobías Alcayota en vivo y tener discos originales.
Cabieses: Lamentablemente no. Existe una banda llamada Monstruo (se refiere a Mostro) que, según leí, ocupa formatos y experimentaciones similares a Tobías, pero no me consta. Me impresiona que con toda la efervescencia musical de la escena más independiente de los ‘90, generación a la que pertenecemos, existan todavía bandas rocanroleras o experimentales tan poco creíbles.
Cabargas: Lógicamente somos un antecedente de la escena actual, pero lo mismo fueron para nosotros bandas como Pánico, y especialmente Supersordo. Sé que los integrantes de varias bandas que hoy llevan la delantera en esta escena, como diAblo, Namm, Les Chicci o los primeros Fredi Michel escuchaban nuestros discos y asistían a nuestros conciertos. Por ahí puede ser que hayamos influido, pero no para que siguieran nuestro sonido, sino que para que se atrevieran a desarrollar sus propias ideas.

–¿Cómo preparaban sus presentaciones, siempre distintas y siempre sorprendentes?
Peña: Ponernos en el lugar del público, y desde ahí no ver lo típico ni lo predecible: eso hace liberar energías de la obviedad estancadas.
Cabargas: Esto tenía su fundamento en la necesidad de entretenernos, ya que cuando empezamos a tocar en público llevábamos alrededor de cinco años juntos, y de entretener también a la gente que iba a los recitales. Lamentablemente no organizábamos la mayoría de nuestros conciertos, no controlábamos temas como el precio de la entrada y eso podía generar cierto descontento en algunos, lo cual es comprensible cuando alguien iba a oír temas de un determinado disco y nosotros aparecíamos solo tirando diapositivas o dándoles en la cara con una luz electroscópica. Más en profundidad, siempre nos llamó la atención darnos cuenta de que al tocar en vivo sentíamos una cierta necesidad de castigar a la audiencia. Pero eso es un tema más para psicoanálisis, ja ja ja.




–¿Incorporar elementos del folclor e instrumentos autóctonos a su música fue consciente? ¿Escuchaban folclor?
Peña: En nosotros el folclor va en la sangre. No es forzado, es un acto natural e intuitivo de obtener sonidos que como habitantes americanos estamos concientes de que nos conectan con los antepasados. Ese acto no tiene que ver con ser un erudito en el tema, va a las raíces del ritual, el chamanismo, el trance, la intuición. Esta visión de abordar los instrumentos autóctonos claramente nos distinguió de ser una simple banda a ser una banda de viajes y experimentaciones muy particulares en cada persona que lo vivenció.
Cabargas: En la época en que hicimos los primeros discos de Tobías, incluido Algo de noche en la isla, yo escuchaba folclor y creía bastante en él como en un fundamento de la música que quería hacer. Sin embargo no creo que haya sido el elemento principal de por qué Tobías llamó tanto la atención de algunos. Creo que la cosa fue más por el lado de lo abiertas que parecían las cosas que componíamos, y de que por suerte todos teníamos una manera bastante personal de trabajar nuestros instrumentos. Por eso para mí es muy notable el trabajo de Cabieses en letras y voz.

–Mucha de la utilización de instrumentos folclóricos no fue tan consciente –recuerda Cabargas–. Más bien se debía a lo económico de estos instrumentos. Nuestra banda manejaba realmente escasos recursos. Éramos una banda pobre. Y además éramos unos ignorantes de la música que se escuchaba en esa época, y eso sí que llamaba la atención de quienes conversaban con nosotros. Ahora es indudable que en Tobías hay una fortísima veta folclórica, que se manifiesta en todos los discos que hicimos. De eso nos dimos cuenta con Peña mientras trabajamos en una compilación del grupo.

–¿Qué músicos o bandas chilena les interesan actualmente?
Peña
: Aunque me he desconectado de lo que pasa en la escena actual, hay muchas que he ido descubriendo y me gustan. Hay diversidad y eso me encanta. Por un lado es molesto ver círculos de escenitas tan cerradas y críticas, sobre todo en una población tan pequeña como es Chile, pero te aseguro que me gustan varias que no nombro en esta ocasión.
Cabargas: Soy fanático de Julia Rose, también admiro mucho a la Daniela (Dadalú) y toda la música de los Colectivo Etéreo. Ahora ultimo he escuchado harto el disco Así se matan los guagüitos de los Banco Mundial. Todos ellos me devolvieron el gusto y el respeto por la música chilena. Además, nunca he dejado de escuchar a DJ conductiON, Joe Villablanca, C.T.R. y Purdy Rocks.
Cabieses: Vi a Julia Rose en vivo y me parecieron geniales. Hay un grupo de músicos en esa escena haciendo cosas que nunca había escuchado en Chile.

www.myspace.com/tobiasalcayota

 

Cabieses, Cabargas y Peña hoy

Peña y Cabargas, los dos miembros de Tobías Alcayota que están en Chile, preparan un disco compilatorio que además incluye temas inéditos de la banda, todavía sin fecha de salida programada. Además cada uno de los tres músicos trabaja por cuenta propia.

Marcelo Peña trabaja en su tercer disco bajo el nombre Miopec, que define como "muy diferente a los dos anteriores que no han sido publicados, ya que Miopec se está conformando como una banda de dos sintetizadores, un computador, bajo y guitarra, gracias a la colaboración de músicos invitados". Con esta formación pretende presentarse en vivo el próximo año. También compone música para un cortometraje en desarrollo y para una obra del artista visual chileno Cristian Yovane.
www.myspace.com/miopec

Jorge Cabieses es artista visual y actualmente está radicado en Inglaterra, donde estudia un Master Fine Arts en la Goldsmiths University of London. Allá se ha dedicado a hacer covers de la banda noruega de death metal Mayhem junto a otros artistas del programa, y a probar con temas propios en la misma línea. Antes de irse, participó con spoken words bajo el nombre Cabieses Gore en el disco Música chilena del año 20.000 y durante 2006 se presentó en dos ocasiones junto a Bongo Bongo, su dúo con Coco Cabargas
www.myspace.com/bongobongo8

Coco Cabargas ha sido el más activo del último tiempo. En 2006 editó el disco Legends of domination (leer una reseña acá) bajo el nombre de Dúo Inmortales, con el que prepara más material en la línea de la música exótica y space age. También compuso la música de Bongo Bongo, dúo con el que se presentó en dos ocasiones, editó el disco Pájaro negro (2006) y figura, igual que sus dos compañeros, en el compilado Música chilena del año 20000.
www.myspace.com/duoinmortales

Lea una reseña del disco producido por los tres miembros de Tobías Alcayota, Música chilena del año 20.000 acá.