Habla Memo Dumay, guitarrista del grupo chileno que rockea en Francia La memoria de Pánico Se fueron de Chile el 2000 con destino parisino y un contrato con Sony Francia bajo el brazo. En la aventura las cosas no salieron como estaban presupuestadas, pero sobrevivieron a la salida de su tecladista, un cambio de sello y a no pocos conflictos internos que los tuvieron por las cuerdas. Hoy están de vuelta con Subliminal kill, el disco más celebrado de su carrera, que presentarán a fines de este mes en Santiago, Valparaíso, Concepción y Temuco.
Luis Felipe Saavedra. Fotos de Aldo Benincasa
Desde que apareció Subliminal kill (Tigerushi, 2005) no han parado de tocar en festivales, clubes y salas de conciertos de toda Europa. Ahora están en Chile, pero después de este recreo que dura poco más de un mes e incluye tocatas, entrevistas y la edición del disco en Chile por el sello La Oreja, los espera una gira por Bélgica, Holanda, Inglaterra y España. En ese ritmo anda Pánico, la banda que acuñó el concepto indie rock en nuestro país y que vuelve después de cinco años, con mucha más experiencia en los hombros.
Son el cantante Edi Pistolas, la bajista Carolina Tres Estrellas, el guitarrista Memoria Radial, el baterista Seba y el DJ Squat. Entre ellos, Juan Guillermo Dumay, el guitarrista, se aventura a contar algo sobre la historia del grupo, su vida en Francia y la relación con Chile mientras degusta un lomito con palta y ají en un local de Bellavista.
¿Cómo fue irse de Chile? "Fue bien fuerte, pero no era al lote. Íbamos a probar suerte en un sentido, pero sabíamos que había una estructura detrás, un sello y un tipo que nos hacía girar. Estaba saliendo en Francia Telepathic sonora (2001, Sony Music) y había toda una efervescencia. El hecho de partir era también un golpe anímico. Teníamos fechas programadas, había plata del sello, vivíamos todos juntos, nos ayudábamos. Siete meses después de que llegamos nos separamos con el Squat y el Seba, que vivíamos juntos. En ese tiempo se logró la armonía y cada uno se habituó y comenzó a integrarse de distinta manera".
¿Cuanto duró la bonanza de Telepathic Sonora? "Un año y medio, y nos dimos cuenta que con Sony no iba mucho. Nos presentaron los planes que tenían para Pánico y no calzaban para nada con lo que nosotros queríamos hacer. Ellos querían explotar una imagen de latino loco en un grupo rock y que exploráramos mas los estándares latinos que allá son súper desconocidos y con el grupo no estuvimos de acuerdo. En Sony Francia no trabajan bien a sus artistas. Es un sello con muchos medios pero no muy exitoso en Francia".
¿Y qué pasó con el disco? "Ese disco estaba bien bueno, pero por un asunto de performance decidimos simplificar todo, porque estaba muy complicado en la puesta en la escena. Éramos seis músicos, había muchas máquinas. Nosotros mismos encontrábamos que era demasiado opulento, en contradicción a nuestros principios".
Y ahí vino el quiebre... "Después de Telepathic sonora, Philippe Boisier (teclados) se fue y hubo una reperfilamiento estético. Esa pausa debe haber sido de nueve meses, porque cada uno hizo una especie de break. Tocamos menos pero seguimos trabajando en casa. Hicimos grabaciones, explorando en sonidos. Yo tengo buenos recuerdos de esa época, estábamos realmente en una búsqueda sonora y conceptual. Es verdad que se complicó un poco la cosa porque teníamos menos conciertos, Eduardo y Caroline tenían su hija y como que trabajamos con pocos medios, pero cada uno tenía actividades paralelas que permitían estar bien, con buena salud mental. Yo empecé con un par de proyectos. Con un dúo que se llamaba Minirepertoire sacamos un maxi e hicimos una gira por Europa central. Grabé con un par de artistas como sesionista. He estado en todo. Hice una escuela de composición asistida por computador y música mixta, eso me permitió controlar mi performance personal en nivel de sonido".
En 2003 Pánico reapareció con un maxi single, Icecream (2003, Future Now), que los volvió a poner en escena. "Estábamos bien pegados en el afro-beat, sicodelia, rock, groove y el trabajo de máquinas de otra manera. Entonces decidimos simplificar. Todo el principio de Subliminal kill es una formación súper simple: Eduardo se queda en las máquinas y teclados y canta, yo me ocupo de todas las guitarras y toman un aspecto más bien noisy. Hay una articulación mucho más interesante en lo que pasa sobre escena".
¿Cómo es el proceso creativo? "Desde Rayo al ojo (1997, Combo Discos) hay una dinámica más o menos parecida, de tocar harto y después formalizar. Después hay una conducción artística que sin duda pasa por Eduardo, pero en general cada uno hace lo suyo a partir de algo que funciona. Lamentablemente en Paris es súper difícil tener una sala de ensayo, es muy denso, caro, mucho grupo, poco espacio. De repente nos juntamos yo con Eduardo, con Eduardo y Caroline o Seba con Eduardo. La creación nace de esas juntas donde a veces no estamos todos y no hay ningún resquemor en ese sentido, porque cada uno tiene sus proyectos y tratamos de mantener en vida a Pánico, mantener las cosas claras y que no haya muchos problemas de ego. Eso es complicado, porque todos somos gente un poco carismática y hay que tener un buen espíritu para que funcione, y anda bien porque nos queremos harto. Un grupo que funcione cien por ciento, siete días sobre siete, no existe. Se necesitan frustraciones, explosión e implosión en un grupo".
¿Cómo fue la grabación del disco? "Bastante fácil. Está grabado en vivo y producido por nosotros. Hicimos dos noches en dos estudios distintos, donde grabamos los temas y después estuvimos una semana en una sala de ensayo donde hicimos una residencia intensa. Hay conocimiento, no es algo tan visceral como se cree. Es un disco bien sónico, no hay una aplicación de guitarra rock que uno conoce, hay un híbrido en el que se mezclan las guitarras con el scratch. En ese sentido hay un trabajo interesante de Squat, que tiene guitarras y voces y sonidos grabados y los lanza y se juega con la realidad y la ficción. Hay temas súper intimistas, como "Icecream" o "Santiago song", que venían de antes, y otros nuevos que salieron ahí o en la locura del ensayo, como "Transpira lo" o "Guerra nuclear", o como "Lupita", a partir de un cover".
¿Cómo analizas la expectación de la prensa y la gente en Chile por su venida? "Me lo tomo con calma y a la vez estoy súper contento, porque no sé si llamarlo reconocimiento, pero es el lugar que le cabe a Pánico sacando un nuevo disco, sobre todo viendo el espacio que tienen otros grupos que están mucho más expuestos y tal vez tienen menos méritos. Lo digo sin ninguna envida ni ánimos belicosos. En ese sentido, que Pánico sea tomado en cuenta por los medios lo encuentro natural. Es súper reconfortante saber que la idea pánica no se quedó en el olvido".
¿Qué esperan de los conciertos? "Existe en el grupo cierta ansiedad, pero estamos tranquilos. Vamos a mostrar el trabajo que estamos haciendo en Francia y romperla con viejos temas, encontrar a la gente, hacer un carrete bueno, que la gente lo pase bien y nosotros también. Tenemos un "set Subliminal" y para Chile le agregamos canciones, porque aquí la gente quiere escuchar temas viejos. Hay que concentrar el mensaje que queremos dar: rocanrol, sicodelia, híbrido electroacústico y el wildstyle de Pánico que es performance, spanglish y hacer algo potente y convincente. Hacer algo explosivo y bizarro, que es lo que refleja Subliminal kill".
¿En qué posición está el grupo ahora? "Estamos todos tocando bien. Todos tenemos un nivel más o menos parecido y cada uno con intereses diferentes, se arma un buen híbrido. Yo no sé si puedo vivir sólo tocando en Pánico, pero es lo que más me gusta, porque tengo más cabida. Lo importante es estar bien es tus zapatos, no sentirte avergonzado ni incómodo en lo que estás haciendo. Si en el escenario haces un acople que aunque sea ordinario estás convencido que está bueno, si es tu mensaje la gente lo recibe. Y esa franqueza y honestidad son más valiosas que el virtuosismo, porque en una tocata la gente busca conmoverse, estar tocada por la música, y es una complejidad de muchos elementos que permiten que ese mensaje emocional acústico llegue al público. Eso lo logras visualmente, corporalmente y empáticamente".
¿Ocurre eso en los shows de Pánico? "Está pasando y eso me tiene tranquilo y contento".
La memoria radial de Memo
El guitarrista de Pánico da un vistazo por lo que ha escuchado de música chilena. "Siempre he tratado de estar al tanto, pero en un momento me sentí un poco desilusionado. Sentí que aquí había una movida, pero que giraba muy en torno a sonidos comunes y había poca osadía estética, poca búsqueda. Tal vez porque yo andaba en otro trip personal. Con el tiempo aprendí o hubo una evolución de la escena nacional y una interna mía que me permitió apreciar más la escena local".
"Encuentro bien el rock clasicón que hacen por un lado los Guiso, que es bien prendido. The Ganjas me gusta porque es más fino, además que suena bastante pro (profesional), que es algo que me achacaba de Chile: que todo sonaba mal. Como que los artistas no sabían imponerse al ingeniero. Había una ecualización clásica chilena, que viene de los años '80 y no había control de los artistas en el sonido, que es la mitad de todo. Uno escucha el sonido, no ves la cara del cantante".
"Escuché hace unos años unos demos de la Javiera Mena y quedé súper bien impresionado, me gustó harto la simpleza y el talento que tenía. Después me llegó una maqueta de una producción que va a sacar y la encontré fastidiosa. Me llegó el disco de Nutria y lo encontré re choro, porque conozco el contexto donde está él, pero lo mismo, encontré que el trabajo sonoro era un poco mediocre, aunque hay cosas que me gustan. Con Gepe me han llenado la cabeza. Encuentro que es talentoso, escuché a Taller Dejao y eso me gustó más. Los chicos de Holden me dijeron que era excelente y a Eduardo y Caroline les gusta, pero yo tomo un poco de distancia. Hace un tiempo vi un show de Tobías Alcayota y lo encontré sólido e interesante. Una de las pocas cosas exportables junto a Mostro. Família Miranda también. En la electrónica, Original Hamster a veces saca cosas buenas y otras bien chulas; Pier Bucci hace muy bien lo que hace. Y veo que hay una evolución en la grabación".
(Escucha a Pánico, Famílea Miranda, Mostro, Tobías Alcayota, Guiso, The Ganjas, Gepe, Javiera Mena, Taller Dejao y otros en radio MUS.cl)