Supercabrón, rock desde el Bío Bío Viva Conce, supercabrones Se formaron hace unos cinco años en la sureña ciudad de Concepción y han actuado en Santiago, pero también en Valparaíso, Temuco, Puerto Montt y Buenos Aires. "Lo importante es que el rock fluya y que salgan bandas la raja, sea donde sea", dicen en este trío rockero, que acaba de pasar por la capital para presentar su segundo disco, Los caminos de todos los días. Esto es Supercabrón en la carretera.
David Ponce | fotos: Leo Mantis / archivo de Supercabrón
Con su más reciente visita a Santiago para tocar junto a Electrozombies y Horrorlove el 13 de marzo pasado ya calculan en unas veinte las veces que han venido a la capital. Pero éste es sólo uno de varios destinos de Supercabrón, un trío de rock que desde su natal Concepción ya ha visitado una decena de ciudades entre Chile y Argentina, y que ya el 7 de noviembre último presentó en su natal ciudad antes que en ninguna parte su nuevo disco, Los caminos de todos los días (2008, Discos Macuto).
Para 2009 ya será momento de echar a correr ese disco por otros lugares, de acuerdo a los planes de esta banda. Los caminos han sido variados para Supercabrón, un trío iniciado en 2004 y formado desde entonces por Alex Vigore (voz y guitarra), Roberto Mora (bajo) y Marco Campos (batería). Ya suman cuatro discos de distintos tipos, todos editados por su propio sello Macuto Discos, entre el EP inicial Fewerdemo (2005), el disco Flores Marchitas + Supercabrón (2005) compartido con la banda punk Flores Marchitas, también de Concepción, y el propio Supercabrón (2006), su primer disco largo.
–Como nuestra primera etapa no es tan conocida, queremos que la gente conozca también ese lado de nosotros. Nuestro momento inicial como banda fue una especie de taller, que nos enseñó a componer juntos y complementarnos –explican a trío los integrantes del grupo, quienes responden juntos esta entrevista, a propósito de que en sus dos últimos discos es posible escuchar los polos opuestos de la banda: uno es el gesto rockero y cantado, otro es el sonido más experimental e instrumental. Las dos caras de Supercabrón.
¿Qué relación ven entre el disco nuevo y las tres grabaciones que hicieron antes? En general nuestros discos han seguido un recorrido que va desde el postrock instrumental, o mejor dicho sin voz, al rocanrol. Así es como en Fewerdemo hay sólo instrumentos haciendo la música desde la improvisación, en cambio en los siguientes discos van tomando más participación la voz y las letras y vamos componiendo a partir de formas más estructuradas propuestas por cualquiera de los cuerdistas.
No faltan los lazos entre Los caminos de todos los días y la historia del grupo. Aquí viene una versión actualizada de "Mirador", canción original de Flores Marchitas + Supercabrón, junto con dos grabaciones nuevas de "Sé profesional, Joselo", que había sido descartada en Supercabrón (2006), y de "Francisquiño saca dos", que sí figura en ese disco previo. A su vez, ese álbum incluye un vinculo con Santiago, al haberlo grabado con Daniel Llermaly, bajista de la banda capitalina diAblo, como ingeniero.
Con Daniel Llermally se dio todo bien, grabamos en la casa de un amigo, en un cuarto pequeño. Él es un tipo que ha escuchado mucha música, así que es capaz de entender las ideas que tenemos y los sonidos que buscamos. Un amigo nos presentó y así lo ubicamos. Daniel vivió un tiempo en Conce y conoce gente de acá de esa época.
Uno de los temas instrumentales de ese disco se llama "Hipso flatus". ¿Alguna influencia de Papelucho? Aunque la música no tiene relación, el nombre se lo dio Roberto (Mora, el bajista), y lo sacó de Papelucho. Esa canción es de la época del Ferwerdemo y fue grabada nuevamente. Como en ese tiempo las canciones no tenían ni voz ni letra, no necesariamente los títulos tienen un algún sentido relacionado con la música.
Y hay otra llamada "Dulce y fatal". ¿Alguna influencia de La Sociedad? Absolutamente ninguna influencia de La Sociedad descarta Álex Vigore. "Dulce y fatal" se llama así haciendo alusión a las féminas, que son dulces en general y pueden llegar a ser fatales La encarnación de esto son las "femme fatales". Ésa es la idea del título y de la canción.
Hmm algún bar de Conce por el año 2004 es la precisión que hacen en Supercabrón acerca de cuál fue la primera actuación del grupo, después de que cada uno de sus integrantes se graduara de una banda previa (ver recuadro): Alex Vigore como cantante y guitarrista de Yo Maté a Kenny, Roberto Mora como baterista de Anastazia y Marco Campos como baterista de Llorando en Silencio.
¿Cómo recuerdan sus dos primeras grabaciones como Supercabrón? Fewerdemo es muy primitiva y cruda, artesanal, podríamos decir que es la toma sin mezcla incluso explica el cantante del trío, que a lo largo de sus casi cinco años ha pasado de tocar en 2005 con grupos como los porteños Pegamento y los santiaguinos Ramires! y Orgías Porno, estos dos últimos ya disueltos, hasta compartir en la actualidad con músicos activos como Hielo Negro y Tabernarios entre otros.
¿Cuáles son las mejores actuaciones de Supercabrón que recuerda cada uno? En Talca, junto a Buffalo y One Man's Hell dice Vigore. En el (Salón) Pueyrredón de Buenos Aires agrega Mora, a propósito de las dos incursiones que el grupo ha hecho a Buenos Aires en 2006 y 2008, para actuar en sitios como el céntrico Salón Pueyrredón, la librería, disquería y centro cultural Liberarte en avenida Corrientes, y en otras locaciones como Villa Adelina, Burzaco y Ramos Mejía.
¿Cómo se han dado las visitas a Argentina y cómo ha sido la experiencia? Si bien no es raro que una banda de Santiago vaya a tocar a Buenos Aires, sí es raro que una banda de Conce lo haga, por lo tanto es doblemente gratificante para nosotros ser aquella banda que si lo ha hecho y que ha recibido buenas críticas explica Marco Campos, el baterista. De alguna manera íbamos con doble responsabilidad, la de ser una banda chilena y nuestra secreta responsabilidad de ser una banda de Conce No desteñimos y según los comentarios trasandinos dejamos bastante bien parado al rocanrol de estas latitudes.
–Al comienzo Supercabrón era sólo instrumental. ¿Qué los movió a incorporar la voz y cómo se dio ese proceso? –En general lo de hacer música instrumental fue un experimento, algo que no habíamos hecho en nuestras antiguas bandas: post rock a lo Mota, Familia Miranda, Mogwai, Explosions in the Sky, pero más sucio y primitivo. Finalmente desembocamos en lo que era más natural para todos nosotros, que es el rock con su formato de guitarra bajo batería y voz.
Aunque el grupo no hace diferencia entre sus integrantes en la autoría de las canciones, Los caminos de todos los días incluye la canción acústica "Estrella del sur", grabada sólo por Alex Vigore. Y otra veta propia del cantante se manifiesta en Estación frenesí (2005), su libro de poesía publicado por Ediciones Dessidia en Concepción. "Lectura tras lectura emerge un crisol de sentidos donde se consuma lo poético y queda en evidencia el juego lírico que el autor nos propone. Este es un poemario lleno de muerte y de vida, de amor y de odio, construido con un lenguaje de contrastes que va desde la lírica al desasosiego", es la descripción del libro que figura en el catálogo de Discos Macuto.
–Es mi primer y único libro hasta el momento, que salió en forma artesanal, cuyas copias están principalmente cautivas en una caja en mi pieza, más que nada por algo de pudor… –explica el cantante–. Es un proyecto de exploración del lenguaje interesante, pero que no tiene nada que ver con el rock.
–¿Ninguna de esas letras se ha transformado en canciones de Supercabrón? –No. Puede que alguna línea aluda a cosas similares, pero en general separo las dos cosas.
–¿Son géneros opuestos, escribir poesía y letras de canciones? –Son muy distintos para mí. En general la poesía es un proyecto individual, en cambio la letras de las canciones están embarcadas en un concepto de grupo. Yo hago letras de canciones más directas, como creo que en el rock se da, una energía cruda, sin rodeos. En la poesía y la literatura juego con otros imaginarios, con la tradición, la ruptura de esa tradición, el proyecto poético, todo un engranaje que tiene que ver con el lenguaje como herramienta estética más allá de lo instrumental o meramente comunicacional.
–¿Cómo funciona Discos Macuto, es un sello de ustedes mismos, es más bien una etiqueta o un sello activo? –Nació siempre con la idea de promocionar bandas subterráneas, pero por los quehaceres de la vida no siempre se ha podido completar ese sueño, y quedó reducido por un tiempo a sólo nuestros propios discos. Ahora estamos rearmando la iniciativa para promocionar un rock bien especial, estamos en conversaciones con bandas de distintas regiones, bien subterráneas. Cuando tengamos unas cuatro a cinco bandas elegidas con pinzas vamos a darle con todo y podrán ver el extraño lazo musical que las une a todas.
–Supercabrón son de Concepción y han tocado en Valparaíso, Santiago, Chillán, Talca, Temuco, Puerto Montt… ¿Es posible tocar rock sin pasar por Santiago? –Hay que sumar Buenos Aires y Copiapó –precisa Vigore. –Es posible tocar sin pasar por Santiago. Ahora, tener proyección nacional sin pasar por Santiago es lo difícil –distingue Mora. –A Santiago habremos ido a tocar unas veinte veces –estima el cantante–. Es indispensable ir a tocar allá en cuanto a que la gente está orientada hacia Santiago, y desde allí los medios de comunicación presentan las corrientes o individualidades artísticas en general. Allá están las disqueras, las radios y los canales de televisión con alcance nacional. Ése es el funcionamiento. De tocar en regiones se hace, lo que queremos evitar es tener que irnos a vivir a Santiago para que nuestra música sea escuchada a nivel nacional. Esa opción se usa mucho, y si podemos aportar un granito de arena a la descentralización y al mayor flujo artístico en este país lo haremos. No estamos solos en esto, también hay amigos santiaguinos que tienen la misma idea. De todas maneras no es sólo política, también hay que tener algo interesante que mostrar y supongo que nosotros lo tenemos. Lo importante es que el rock fluya y que salgan bandas la raja, sea donde sea, y que las podamos conocer todos.
Anastazia y Yo Maté a Kenny son dos grupos previos en el historial de los integrantes de Supercabrón, en paralelo al cuarteto de mujeres Flores Marchitas, que en su momento fue parte del movimiento en torno a los festivales Femfest hacia 2005. Estos tres grupos comparten con el trío su cuna común en el sello Discos Macuto.
Anastazia Formados por Gerardo Aguilera y Andrés Villa (voces y guitarras), Claudia Andrade (bajo) y Roberto Mora (batería), hoy bajista de Supercabrón, Anastazia se iniciaron hacia 1996 y son recordados como un grupo que amplió el espectro rockero de Concepción hacia el rock alternativo y el noise de guitarras. Discos Macuto reeditó en 2005 su única grabación, hecha en 1999.
Fue una banda sónica importante para los rockeros más "alternativos" que éramos, porque en general Conce era como muchas ciudades en las que sólo hay punk y metal recuerda Álex Vigore. Anastazia fue la primera en introducir otro tipo de música más experimental y a la vez rockera que muchos estábamos esperando ver en las tocatas. También compartieron en Santiago con bandas como Familia Miranda, Yajaira, Supersordo y Pánico.
Flores Marchitas (foto 1) Reconocidas como el primer grupo formado sólo por mujeres en Concepción, Flores Marchitas surgieron en 2002 dedicadas a un rock con influencias punk, toques melódicos y letras con vetas irónicas, de amor y de protesta. Integrado por Naiomi Ruiz (voz), Daniela Concha (guitarra), Kris Bello (bajo) y Gabriela Rodríguez (batería), el grupo actuó en el Fem Fest santiaguino y junto a grupos como los argentinos Cucsifae y She Devils y las locales Las Jonathan, Lilits, Vaso de Leche y Golden Baba en Concepción.
En el split (disco dividido) de Supercabrón con Flores Marchitas hay alguna afinidad en cuanto a que nos gustaba su música explica Vigore y los cojones que mostraban estas chicas, al tocar punk rock a lo riot grrrl en una ciudad conservadora como Concepción.
Yo Maté a Kenny (foto 2) Nacido en 1999, este grupo encabezó la generación siguiente a la de Anastazia, con sones de rock alternativo, guitarras estridentes y un bajo melódico. Formado por Alex Vigore (voz y guitarra), hoy en Supercabrón; Paulina y Rubén Aniñir (guitarras), Carlos Henríquez (bajo) y Daniel Henríquez (batería), grabaron un EP (2003) editado por Discos Macuto.
Yo Maté a Kenny fue un grupo al cual llegué cuando ya tenían unas cuantas canciones hechas, y luego de eso seguimos trabajando. La onda era entre Sonic Youth y El Otro Yo o los DDT (la banda argentina Demonos de Tasmania) de esa época, una energía rockera bien adolescente recuerda el cantante. La historia fue así: Roberto (Mora) tocaba la batería en Anastazia, por un aviso en el diario nos conocimos y paralelamente formamos una proto banda que se llamó Alfalfa, pero que no duró mucho. De ahí Roberto me presentó a los Yo Maté a Kenny, que se habían quedado sin voz ni guitarra, y comencé a componer con ellos. Luego de eso formamos Supercabrón.