Neurotransmisor, el DVD
Los tres chiflados
Sin planes ni teorías, Neurotransmisor es un trío oriundo de Cerrillos que sorprende cada vez que toca, porque es difícil verlos dos veces con los mismos instrumentos. El grupo hace desde ritmos tribales hasta electrónica ruidosa y es el mejor ejemplo de una camada de nombres por completo libres de las formas tradicionales. Para más remate, su debut no es un disco, sino que un DVD. "Mientras menos estructuras y cosas que ya conocemos, mucho mejor", dicen.

Luis Felipe Saavedra | Fotos: archivo de Neurotransmisor


No se trata de rebeldía. O quizás sí. Pero para el trío Neurotransmisor improvisar libremente y con los instrumentos más variados –Patricio Zamorano en guitarra, flauta, trompeta, sintetizador y circuitos electrónicos artesanalmente alterados en la modalidad conocida como circuit bending; Nelson Lagas en teclados, bajo, sintetizador, saxo y circuit bending; y Christian Delón en trompeta, sintetizador, circuit bending, batería, tambor djembé y otras percusiones, en en ese orden en la foto– es tan natural como tomar once juntos, porque se conocen desde niños. Su historia musical y de vida está ligada a la comuna santiaguina de Cerrillos, donde nacieron, se criaron y crecieron.

–Allá está la familia, los amigos. Hay nostalgia –dice Lagas–. No nos juntamos por la música, nos juntamos por amistad. Carreteamos casi siempre juntos, somos vecinos de guaguas, vivíamos casi al frente con el Pato.

Como muchos amigos de barrio jugando a la música, hacían grabaciones con las radios de sus papás, tomaban prestadas guitarras, ocarinas, flautas, convertían una tapa de lavadora en platillo de batería y se largaban a tocar. Fueron creciendo y Pink Floyd y otras hierbas los influenciaron, se sumaron amigos e instrumentos y, ya salidos del colegio, se bautizaron Nosotros, banda que se presentó en contadas ocasiones. "De hecho una vez tocamos en La Trifulka con Guiso y Griz y nos odiaron", recuerda Delón. Hasta que llegó un momento, allá por 2002, en que los otros amigos del grupo tomaron rumbos distintos.

–Quedamos con la necesidad de seguir tocando y dijimos "¿Por qué no llamamos al Christian y que toque percusión y nos vamos en una volada más espiritual, a lo Ravi Shankar?" Porque estábamos en esa, onda John Coltrane y esos discos antiguos de Sun Ra, como freejazzeros. Y nosotros sin saber, pero metiéndose no más –recuerda Lagas. "De hecho siempre ha sido así", agrega Delón. Desde niños, en Neurotransmisor cultivan el simple y valioso gesto de improvisar con lo que venga. Y así es su primer disco, el DVD Neurotransmisor DVD. "Nunca hay plan. Se trata de no estar haciendo lo mismo, de cambiar a cada rato, con distintos instrumentos", proyecta Lagas. "Y ojalá no se agote ese cambio. Siempre estar en evolución", remata Delón.






Neurotransmisor se distingue de la mayoría de las otras bandas porque no tiene una combinación de instrumentos estable. La más usual es la de djembé, teclado y guitarra eléctrica. Pero es sólo una de muchas.

–Al principio fue lo que teníamos a mano. Y pensando en lo que estábamos escuchando, que era Ravi Shankar, se prestaba la instrumentación para ese tipo de música –piensa Lagas, mientras Zamorano entrega un potente argumento–: El volantín de Los Jaivas (el primer disco de ese grupo, de 1971) lo hicimos cagar.

Siempre están haciendo experimentos y reconocen entre tres y cinco procesos distintos en su historia, marcados por las distintas instrumentaciones: guitarra, teclado y djembé; bajo, guitarra, flautas y seudo batería (que Delón toca parado); bronces, guitarra y flautas; y la última, con la inclusión del circuit bending.

–¿Tanto cambio se debe a los instrumentos que se consiguen o a ciertas escuchas de música?
Zamorano
: Un poco de las dos cosas. Lo que nos va llegando y lo que escuchamos.
Delón: Nos gustaría tener un piano, un violín. Algunos son más accesibles para nosotros.
Zamorano: No tenemos temor de que llegue un instrumento y no sepamos tocarlo. Igual le sacamos sonidos dentro de una formación y pasa a ser otra cosa. Vamos investigando.
Lagas: Si este huevón (Zamorano) supiera tocar trompeta, sonaría como cualquier trompetista.
Delón: Eso es lo mejor de los instrumentos. Hacerlos cagar como quieras.

–El último tiempo han incursionado en la electrónica, con circuit bending. ¿Por qué les interesó?
Delón: Porque es fácil, todos lo pueden hacer. Pescas cualquier juguete que está en desuso y lo desarmas.
Zamorano: Vas a la feria y compras un juguete por luca, quinientos pesos. Es fácil, sacas el circuito y lo intervienes. Mientras escuchas van saliendo sonidos cuáticos y vas soldando.
Delón: Eso hicimos nosotros y salen ruidos geniales. Desquiciantes.

Y no son sólo ellos. Colectivos y sellos como la Productora Mutante, Los Amigos de la Contaminación Sonora en Rancagua, Cumshot Records y Horrible Registros utilizan la electrónica artesanal y rechazan las estructuras tradicionales en la forma de tocar, registrar y distribuir la música. "Ya hay una independencia musical total. Mientras menos estructuras y cosas que ya conocemos, mucho mejor", declara Lagas.

Lea más sobre electrónica artesanal aquí




Neurotransmisor ha esparcido su particular música en lugares como el bar La Gota o en interminables tocatas convocadas por el colectivo Rock Alternativo en un local de comida china llamado Los Tres Continentes. Han tocado en casas okupas, en el Taller Sol del barrio Brasil; han participado del proyecto online La Oreja Tinta) y en los festivales de música y arte experimental FOBIA y Sinquicio, además de visitas a Valparaíso, Graneros y Concepción.

Zamorano: Nos invitan de distintos lados y vamos donde nos inviten.
Delón: Sería ideal que empezáramos a escribir nuestras propias cosas, organizarnos y armar algo así como un blog y empezar a sacar nuestras ideas y conceptos, dejar de depender de otra gente. Cuando te ayudan mucho te dejas estar caleta y no asumes tu paso.
Zamorano: A mí me gustan las tocatas en que hay de todo. Que no sea de un solo estilo, que sea variado.
Delón: Lo ideal sería tocar siempre con cualquier cosa. 

–¿Y qué efectos produce su música en ambientes tan distintos?
Delón
: Produce alegría. O nos prestan atención, por último. Nos escuchan o se van. Es tanto el ruido a veces que no te pescan y se viran. Eso es lo bueno: los que están son los que están interesados.
Lagas: El típico comentario de la gente a la que no les gusta mucho es que es mucha locura. "Igual bueno, pero loooooco".

Revise un comentario de concierto de Neurotransmisor y otros acá




Al revés de casi todos, hace poco más de un mes Neurotransmisor lanzó su DVD debut en la tradicional (y hasta guachaca) chichería La Piojera, en el barrio Mapocho. Pero eso no fue lo inusual. Lo raro es que no hubo actuación.

–A chupar no más –confiesa Lagas.
–Igual terminamos cantando –dice Zamorano–. Estuvo buena. Unos locos llevaron guitarras y llegaron amigos de Cerrillos, de otras bandas. Se armó el carrete y todos cantando Sol y Lluvia, Violeta Parra, Víctor Jara…
–Nos echaron sí, por escandalosos –explica Delón.

En esa regada velada repartieron su ópera prima, un DVD con diecinueve videos que no sólo se caracteriza por las piezas audiovisuales armadas con imágenes de ellos mismos en escenas familiares, tocatas, stop motion, viñetas de comics o fotografías, sino también porque su sonido fue registrado con una cámara de fotos digital y un MP3 portátil. Así de artesanal. "A lo más está ecualizado", explican. Con todo, el resultado sorprende por su variedad de estilos, que van desde folclor desquiciado hasta temas hechos con juguetes, pasando por free y post rock, música concreta, momentos de trance y otras mezclas inauditas.

–¿Por qué sacaron un DVD y no un disco?
Zamorano: Porque era lo que teníamos en el momento no más.

–Pero hacer un DVD es mucho más trabajoso que un disco, ¿o no?
Delón
: Ésa fue tarea del Pato. Él se pegó esa paja.
Zamorano: Tenía los programas y me empecé a meter. Tomé las improvisaciones que tenía, la Sonia (su pareja) también hizo unos videos, un amigo otros y así. Yo coleccionaba cajetillas de cigarros, las escanié e  hice un video ("Danza eléctrica en el planeta rojo"). Barrabases me gusta, bacán ("Barrabases"). Lo de los derechos humanos (imágenes del ex centro de tortura Villa Grimaldi en "Experimento vergüenza número uno") me demoré caleta en hacerlo y no lo quería mostrar, me daba como un temor, era como muy fuerte. Eso quiere decir que me llegó. Son videos pensados. Todos tienen su corazón. En un momento me embalé y nos vimos con caleta de videos y lanzamos un DVD.

–¿Y con qué intenciones?
Delón: Venderlo.
Zamorano: Venderlo.
Lagas: Venderlo.
Pato: Pero los hemos regalado todos. De 41, yo creo que he vendido cuatro (valen dos mil pesos).
Delón: Pero vamos a sacar mas copias, para seguir vendiendo.
Lagas: Para seguir regalando.

www.myspace.com/neurotransmisorchile

 

Circuit bending mental: la banda sonora de Neurotransmisor

Los gustos de Neuotranmisor son tan impredecibles como su música. Desde jazz de vieja guardia hasta lo último en ruidismo, éstas son las inclinaciones en música chilena del trío de Cerrillos.

–Era fanático de Los Prisioneros, fueron mi primer grupo favorito. Y siempre me acuerdo de mi viejo escuchando a Los Tigres o a Los Blue Splendor –dice Nelson Lagas–. Ese caset de los (grupos) beat chilenos, donde están Los Vidrios Quebrados, Los Sonny’s...

–... Los Mac’s, los Beat 4 –completa Pato Zamorano–. A mí la música chilena me gusta harto, caleta. Aguaturbia, Víctor Jara, Violeta Parra y Los Jaivas (foto 1).

–Yo no tengo recuerdos de música de tradición, casi nada –contrasta Christian Delón–. En mi casa (se oía) mucho Camilo Sesto y cosas así. Pero he leído más de lo que he escuchado. Tengo ese CD de Álvaro Menanteau (el musicólogo autor del libro "Historia del jazz en Chile", 2003).  El CD es genial, te mata. Hay cosas de 1920 hasta ahora.

En un plano más actual los gustos también son variados.
 
–A mí me gusta El Banco Mundial (foto 2) –elige Zamorano–. Escuché el último disco y tiene unos paisajes sonoros, como que me imaginé el sur de Chile. De repente hay sus ritmos medio mapuche, aparte de su cosa medio de suspenso que tiene. El Festín Sagital, los Dizzlecciko, los Innombrable son buenos, que son amigos además, son vecinos (compartieron sala de ensayo).

Red Caballo me gusta –agrega Delón–. El último disco (Nacemos muertos, 2008, Amigos de la Contaminación Sonora) te mata. Tiene demasiadas perspectivas de música, ya no estás escuchando ni un estilo. Te llega de todos lados y te mata. No me lo esperaba.

–No he escuchado el disco entero, pero sí unos temas de Cómo Asesinar a Felipes y está buena la propuesta –dice Lagas.
 
–Y a Congelador (foto 3) los seguíamos –recuerda Zamorano–. Me acuerdo de que  fuimos a la primera tocata, en la (disquería) Background. Fueron buena influencia en su momento.

–Para nosotros fue una motivación Congelador –coincide Nelson Lagas–. Nos juntábamos harto, hacíamos buenas cosas juntos, incluso grabamos. Fue bien importante para nosotros el contacto con ellos.