| Carmen Paz González
Petites històries
(2005, New Mood Jazz)
Iñigo Díaz
Carmen Paz González prefiere tocar el piano para otros. En el jazz el pianista brilla siempre con sus luces, sobre todo si está frente a un trío: Oscar Peterson, Bobby Timmons, Bill Evans, Keith Jarrett. Sus teclas son 88 llaves maestras para esta música desde lo más profundo de eso que se conoce como "sección rítmica". En Chile hay pianistas que desarrollan el trío concienzudamente: Mario Lecaros, Moncho Romero, Gonzalo Palma, Felipe Riveros (en Nueva York). Y Carmen Paz González, hoy en Barcelona, que también se alista con la expresividad desde el piano, pero sin la urgencia de un protagonismo que la haga perder la cabeza. Para eso ella eligió el cuarteto y no el trío.
Eso significa que González no va de manos rápidas por el teclado, sino más bien de manos delicadas y medidas. En las pequeñas historias que escribió en catalán demuestra cuánto ha crecido como artista desde que se iniciara tímidamente y con un chaleco chilote de su Ancud natal en jams invernales del Club de Jazz y luego en su militancia en la Los Andes Big Band y en el grupo Nexus. Carmen Paz González es así: mucho más artista que músico. Sus composiciones tienen lenguaje, forma, discurso y muy buen gusto. Puede ser también por el notable solista que está en el frente, Martí Serra, en los saxofones tenor y soprano. Puede ser también por la posibilidad de grabar en Europa con mejores condiciones. Pero básicamente es por el modo en que ella entiende el jazz desde el piano: "prefiero proponer armonía y que un solista lidere la música. Cuando hago un solo no trato de mostrar virtuosismo. ¿Para qué?", dijo en su visita durante 2005. En Petites històries no hay gran velocidad. Hay velocidades.
"Ausencias", por ejemplo, es una balada que tiene una respuesta. Desde el título. Desde las plumillas del baterista catalán Jordi Gardeñas, que ponen gotas de lluvia en la ventana y el mood que se hace melancólico junto a un discreto saxofón tenor. "En secreto" mantiene la lluvia en la ventana pero cambia de tenor a soprano y resulta una pieza más móvil. "Bud" es aún más móvil, porque está inspirada en Bud Powell y Bud Powell fue el que importó el lenguaje bebop vertiginoso desde el saxofón de Charlie Parker hacia el piano. Pero de todas, la emblemática y la que más gusta es "Blues al matí", una composición en la que la pianista responsabiliza al propio Thelonious Monk de llevarla hasta donde está. Monk comenzó tocando bop en trío, pero se dio cuenta a tiempo de que él estaba hecho para tocar en cuarteto. Porque su cabeza pensaba la revés y sus manos tocaban a destiempo. Entonces lideró el mejor cuarteto de jazz de la historia. Esa pieza de Carmen Paz tiene un apunte que acompaña al título y que dice "(o la culpa fue de Monk)".
|
Temas: 1. Ausencias. 2. En secreto. 3. Blues al Matí (o la culpa fue de Monk). 4. Fue un desencuentro. 5. Marzo 28. 6. Bud. 7. Sin causa aparente. 8. Luchín.
Músicos: Martí Serra (saxo tenor, saxo soprano), Carmen Paz González (piano), Tom Warburton (contrabajo), Jordi Gardeñas (batería).
www.newmoodjazz.com
|
<<
Volver |