Javier Barría

El ciclista
(2006, independiente)

Iñigo Díaz

En El ciclista, el último disco de una lista extensa de títulos acreditada por el cantautor digital Javier Barría, aparecen Santiago y Buenos Aires. La capital del dolor y la ciudad devoradora en una conexión mucho más estrecha y rápida que la hora y 40 minutos que toma volar hasta Ezeiza. A Javier Barría sus primeros auditores lo relacionaron vocalmente con un Pedro Aznar de 20 años y compositivamente con un Spinetta de 30. Ahora que él tiene casi 28 aparecen más de esas sutilezas en sus canciones, pero ahora habría que sumar una propiedad más para tener en referencia. La ruta sónica de un Cerati de 40 años. Eso no es argentinismo efectista. Debe de ser más bien depuración efectiva.

Al trabajo delicado que el artista ha establecido antes en términos de planteamiento armónico en sus canciones eléctricas, Barría suma novedades. Sigue apoderándose del oficio de productor musical en su propia obra hecha en casa y ahora va camino de una primera madurez. También como autor, como arreglador y como responsable del propio abordaje de esas melodías que sólo su voz podría interpretar. Barría es un músico sobresaliente en un medio que no lo conoce. 

Barría suele recorrer la ciudad montado en una bicicleta y un estuche de guitarra a la espalda. El ciclista podría ser, en efecto, la imagen sonora de su propia figura en movimiento. Ha escrito canciones revitalizadas que suceden a sus títulos previos (Piola, 2006, Limpio, 2005), menos juveniles, más recorridas, y con el acento de melancolía habitual y de permanente dolor dulce. "Guía triste" ("Bienvenido a la soledad") lo hace explícito mientras otras líneas como ésa se esconden detrás de "Incendio" y de "Envases". Barría parece regresar a esos músicos en "Morir ahí" (Cerati), en "Zoológico" (Aznar) o en "Miedo a las arañas" (Spinetta) y en todo su setlist hay un común denominador: no parece haber otra voz que maneje el falsetto como lo hace Barría. Pero hay más. Hay otras canciones demostrativas, las que avanzan en progresiones dramáticas fuertes: "Sangre en las cuerdas", "El ciclista" y la definitoria "Otra piel". Son canciones sin fines de lucro. Y por eso se disfrutan de otra manera.

Temas: 1. El espacio entre dos seres humanos. 2. Pequeño Buda. 3. Guía triste. 4. Envases. 5. El ciclista. 6. Miedo a las arañas. 7. Morir ahí. 8. Otra piel. 9. Incendio. 10. Zoológico. 11. Valentina. 12. Sangre en las cuerdas. 13. Buenos Aires.

Músicos: Javier Barría (voz, guitarras, bajo, programación).

www.javierbarria.podomatic.com



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