La mejor jugada de Gepe

Gepe | World Music
Cine Arte Alameda, sábado 2 de septiembre
$5.000

Luis Felipe Saavedra

Una dama de más de cincuenta años sigue ordenada la larga cola para entrar al Cine Arte Alameda. No acompaña a nadie de veintitantos y por eso mismo representa las dimensiones que ha alcanzado en menos de un año y con apenas un disco en venta (Gepinto, 2006, Quemasucabeza) la música de Gepe, capaz de llegar a diversos públicos y convocar a trescientas personas que llenan hasta los pasillos la sala grande del Cinearte Alameda.

Daniel Riveros (Gepe) ha nombrado en diversas entrevistas a las Golden Baba como uno de sus grupos nacionales favoritos. Y en World Music, tres de ellas (Andrea Roca, Danae Morales y Pamela Sepúlveda) están presentes, acompañadas por la múltiple Dadalú (integrante de los raperos Colectivo Etéreo y los electro Juliarose), por el ruidista Leonardo Ahumada y por el percusionista Delón (de Neurotransmisor). Es un ensamble tan disparatado y humorístico que se gana, a punta de tallas y mezclas inauditas, el favor de los presentes. Si de entrada dijeron "Después viene Gepe", poniéndose el parche antes de la herida, al rato no son necesarias las excusas, porque "la música del mundo de la mujer chilena", como dicen ellas, tiene particularidades como dos flautas por boca e instrumentos nada relacionados entre sí. Ejemplo: una zampoña con un circuit bending son usados para proponer trances aborígenes americanos mezclados con humor absurdo. Es un ejercicio tipo Les Luthiers, pero sin academia de por medio.

Andrea toca el tiple como si fuera guitarra punk rock en la monotemática "No sé qué hacer", que además tiene tríos vocales dignos de "Rojo, fama contra fama". "Composición para flauta dulce y circuit bending" es un cuarteto de vientos (saxo andino, melódica y flautas) que pasaría colado en un festival de música contemporánea local salvo porque a muchos les da risa el gesto. En "Cásate conmigo, se te va a pasar el tren" se mofan de las aspiraciones femeninas y llegan a sus dos mejores momentos. Uno es "El tecno", que tiene base tipo ritual con las niñas cantando intercaladamente los fragmentos más reconocibles de  éxitos dance de los ’90 (La Bouche con "Be my lover", John Scatman con "Ski-ba-bop-ba-dop-bop", Vengaboys y su "Up & down" o Aqua y "Saturday night"). Otro es "Las alpacas de Michael Jackson", que mezcla el altiplano y sus gritos primigenios con los alaridos de esa estrella pop. Aquí el concepto de World Music está invertido, porque el rescate de la música popular mundial se hace desde Santiago de Chile hacia el mundo, al contrario del odioso, imperialista, racista por lo exotizante y tergiversador de significados y representaciones de la original world music anglosajona.

Con el público distendido gracias a la introducción experimental infantil, el video clip de "La enfermedad de los ojos", que muestra un Gepe bucólico y bien de cerca, se recibe con aprecio. Más aún cuando el mismísimo hace su entrada bajo una luz tenue verdosa, y con dibujos infantiles proyectados sobre la pantalla, comienza un repaso del disco acompañado por la dupla entre Sebastián Sampieri y Pablo Flores, músicos con quienes grabó Gepinto. En los intermedios, la espontaneidad (todavía espontánea) saca risas y aplausos del público, que guarda silencio litúrgico cuando canta "El gran mal", "La noche" (de su EP 5x5, 2004, Jacobino Discos), la indie pop "Sal" o "Los barcos", canciones que denotan avances en el manejo en la voz, ahora más susurrada. Simbólicamente, Gepe no sólo cierra la primera parte del show, sino que toda una etapa, con la formación original interpretando "Estilo internacional".
 
En reemplazo de Sampieri-Flores aparece la aristocrática dupla Sanfuentes-Subercaseaux, los mismos integrantes del dúo Hermanos Brothers y activos colaboradores en CHC, Yaia y otros tantos proyectos. Conocieron a Gepe en la gira EIMA que en enero de este año los reunió junto a bandas como Congelador y los franceses Holden y comenzaron una complicidad que esta noche rinde frutos con el mayor éxito del cantante, "Namás", que el público corea, acompaña con palmas y aplaude, mientras Pedro Subercaseaux robustece el tema con bajos bien trabajados y cantando también. Hay un ejercicio a dos guitarras acústicas tipo John Fahey en "La cinta" y la llegada de Original Hamster (Vicente Sanfuentes) se deja sentir porque samplea su voz, como un beatbox, y la lanza junto a bombos que marcan el paso en "Celosía", o con clicks & cuts aplicados a "Nunca mucho".

Ya ha sido acompañado por cuatro músicos y toca el momento de estar solo. Gepe canta entonces nuevos temas como "Salón Nacional de Tecnología" o "Hungría", que tienen atractivos arpegios y mejores melodías, o temas previos como "La escalera" o "Nihilo", en los que hasta cuando se equivoca se le aplaude. También es capaz de cantar a capella una tonada, que es la más celebrada. Porque cantar solo frente a más de trescientas personas es una osadía, y la ovación con que se retira Gepe es la consecuencia de esa osadía.
 
www.quemasucabeza.com

Foto: Hixaga

<< Volver