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Santiago sigue rebelde
Drakos | Supradosis | Sonora Rebelde | Skaladdin | Filortones | Los Precisos
Serrano 444, sábado 5 de agosto
$2.000
David Ponce
"Sociedad ska" dice el timbre que queda marcado en la mano al entrar a Serrano 444, esa vieja casa con vista a la iglesia de los Sacramentinos que a todas sus batallas va a sumar hoy un festival con seis grupos dedicados al ritmo enfiestado, jamaicano y sincopado del ska. Es un encuentro organizado para revitalizar ese circuito en Chile, y basta entrar para saber que sólo faltaba armar el festival, porque el público está. Hay entre 250 y trescientas personas y está lleno Serrano 444; lleno de mohicanos y rude boys de jockey y suspensores, de público oi! y skinhead, de niñas con vestidos atigrados, aleopardados y cuadriculados que ganan la primera fila cuando, en medio del festival, suben al escenario Skaladdin, los invitados internacionales. Visiblemente suizos, tocan un ska bien ajustado que incluye un cover de los californianos Rancid y que a ratos se vuelve acelerado y melódico, con un guitarrista capaz de armar un ritmo completo con su mejor técnica para rasguear las cuerdas: la sola guitarra es una invitación al baile.
Tanto o más baile acaba de generar antes La Sonora Rebelde. El primer grupo de ska a tiempo completo en la Historia de Chile data de 1989, es Santiago Rebelde y el alcance de nombres no es casual: la sonora está a cargo de mantener al grupo en rodaje en espera de Corsario, el fundador de la banda, que en noviembre vuelve a Chile tras una estada de un año en Barcelona. Esta es su primera actuación formal y responden bien. Si se nota que la fila de bronces es nueva, está flanqueada por la experiencia de Raúl Silva (guitarra) y Rodrigo Rulo Díaz (bajo) y respaldada por Luis Molina (batería) y Juan Marilaf (congas, bongó y percusión), cuatro hombres que tocaron en Santiago Rebelde. La banda se aplica a una serie de versiones instrumentales entre las que pasan hasta el bolero "Bésame mucho" y el himno que es "One step beyond", de los ingleses Madness, antes de desencadenar el desorden con Cristóbal González (de Santo Barrio) como cantante invitado para dos recuerdos de Santiago Rebelde: "El derecho" y "Tatuajes, ska y hardcore".
Esa misma mezcla de juventud y experiencia vale para todo el cartel de la noche. Antes ya han tocado Supradosis y luego lo harán Filortones, bandas con más de uno de estos festivales en el cuerpo. Y el primer grupo de la noche ha sido Drakos (en la foto), que están trabajando con el aludido Cristóbal González como productor y saben lo que es elegancia. Para el cierre, Cristian Tauber, el baterista fundador de Santiago Rebelde, quien ha estado toda la noche entre la audiencia, sube al escenario con su actual grupo, Los Precisos Rocksteady Combo. Como su nombre indica, el grupo se aparta de la aceleración propia del punk para tocar rocksteady, ritmo más pausado, y además deja ver el futuro del ska: Alfred, que hasta hace un rato se ha paseado vendiendo CDs de Los Precisos entre el público, ahora está en el escenario, es el hijo de Tauber, tiene diez años y es el trombonista de la banda. Ahora que mucha gente habla de "escena", ésta es la escena del ska, que ha sido siempre una de las más activas en Chile y que tiene estilo de más para seguir vigente.
Foto: Nicolás Rivera www.sociedadska.cl
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