La canción comprometida de Nutria

Nutria
Jueves 1 de junio, Sala Master
$2.000

Luis Felipe Saavedra

Un viaje de improviso puede ser la mejor excusa para encontrarse con los amigos. El cantautor Christian Torres, alias Nutria, reside en Nueva York, estuvo en nuestro país sólo por cuatro días y decidió ofrecer un concierto para sus cercanos y los que saben que sus canciones son de las mejores. Luego del set de Andrés Valdivia, compositor de la música para el film Se arrienda y productor del disco debut del artista de la noche, Roquerío (2005, Hueso Records), cerca de las 22.30 una Sala Master satisfecha de público recibe calurosamente a Nutria, que entra guitarra en mano y de riguroso negro. Saluda, se sienta, coloca un cejillo y un atril de partitura con el orden de las canciones.

Está solo y no necesita de nadie porque cuando las primeras notas de "La marca de la belleza" suenan, de inmediato la sala entra a un silencio litúrgico para escuchar la interpretación a ojos cerrados de Nutria, que cada vez toca mejor la guitarra. Luego, el cover de "No soy de aquí ni soy de allá", de Alberto Cortez, relata lo que le gusta: andar por la vida sin ataduras, y por eso la canta con tremenda propiedad, ya que lo representa en su condición de inmigrante latino en NYC. Y como por esos lados se habla inglés, realiza una variación hacia el rock y acaba el tema en inglés "Tell me nothing / I believe in nothing yeah ...". En menos de diez minutos ya todos están encantados.

En este encuentro tan necesario e íntimo, la personalidad de Nutria es evidenciada en temas como "Estar juntos", donde canta con una hermosa voz que termina en vibrato. "Y si nos cortan el agua y nos dejan sin luz ni gas / por favor no salga arrancando que vamo’ a lograrlo / porque cuando estoy contigo me pasa algo extraño / mucho más le temo a tu muerte" dice, ahorrándose las eses. Demuestra que con poesía basada en la vida real puede llegar mucho más hondo que con palomas y rosas, y utiliza "gua pa pa" en vez de "la la la" para llevar las melodías y construir armonías que tocan fibras especialmente sensibles una velada invernal. El tema de recién y varios otros que hoy está tocando van a formar parte de su próximo trabajo, Carnaval ilegal, que debería aparecer a fin de año y cuyo nombre surgió, según cuenta Nutria al público, de la primera vez que tocó bajo ese alias de mamífero, en una fiesta llamada Ilegal carnival. El nombre le pareció tan bueno que decidió bautizar así su próxima entrega. “Y porque el disco va a incluir algunos cover ilegales". Como esta noche.

Nutria exhibe buen humor para amenizar las pausas y da la buena nueva de que su debut, Roquerío, está disponible gratis para ser bajado en la web de Hueso Records. "Antes nos quejábamos de la distribución y ahora existe Internet, entonces no hay que quejarse más". Los presentes aplauden el gesto y Novita (alias de Jorge Silva, guitarrista de Nhur) entra a colaborar en "Navidad", tema que cuenta con video también disponible para ser bajado, pero que hoy, a diferencia del disco, es interpretado en una versión simple pero ni un ápice menos conmovedora que la de Roquerío. Novita charanguea en lo agudo de la guitarra y Nutria solo con la voz logra a punta de "gua pa pas" emular la armonía. Ovación.

"Piel bonita" en versión playera, como su letra, no necesita de batería ni efecto en la guitarra. "Este tema era demasiado optimista y por eso no quedó en Roquerío", dice, medio en broma y medio en serio, cuando canta "Vuelta del trabajo", que habla "del inmigrante en que me he convertido" y resulta ser una declaración de amor verdadero. A esas alturas la honestidad pop de Nutria tiene conquistado al respetable, que escucha con placer "Juan Sin Tierra", el famoso corrido mexicano, interpretado con una personalidad que hasta hace parecer que la escribió él. En "Ya no puedo caminar" lo acompaña Valdivia en guitarra, lo mismo con "Una más", ambas del disco, donde el invitado, o "campeón", como le llama Nutria, hace de mejor compañero en coros y sabe seguir la letra con los labios, simplemente porque se las sabe de memoria.

"Detén el invierno", una de las mejores canciones de la temporada, logra la cumbre de la noche con ese guitarreo y lenguaje tan cercanos que resultan familiares a cualquiera de por acá y se deja seguir con palmas, mientras alguno de los presentes optan por cerrar los ojos para escuchar mejor. "No me atrevería a burlarme de los filósofos, y de los griegos menos que nadie, me puede caer un rayo y se acaba la carrera" aclara ante un comentario aparecido en la revista Rolling Stone sobre "Atenas 399 A.C.", tema que es más bien un homenaje a los filósofos, según Nutria.

Cuando es hora de irse nadie se lo toma muy en serio y Nutria debe regresar para tocar "Mi palomita", la misma que en noviembre pasado, en el Encuentro de Chilenos en el Exterior, fue acompañada nada menos que con dos integrantes de La Ley y uno de Fiskales Ad Hok y que resultó ser lo mejor de esa noche, igual que ahora, pero a guitarra pelada. Nutria no necesita nada más, y en esta ocasión (no sabemos cuándo será la próxima) su compromiso emocional con lo que canta lo convierte en un consagrado, por lo menos para los presentes. "Que tengan felices sueños", se despide. Seguro que así será.

Información, disco y video clip en nutriamusical.blogspot.com

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