Los buenos hijos de la endogamia

Embajadores, Ivo Vidal, Nueva Orleáns, Gerardo Figueroa
Taller Sol, viernes 27 de noviembre
$2.000

Luis Felipe Saavedra

Habita en Santiago una familia cuya genealogía es más enredada que cachipún de pulpos. No es una familia tradicional, de las con patrimonio y eso que llaman "valores", sino más bien todo lo contrario: sus miembros funcionan con los recursos mínimos, son diversos, y desde hace unos cinco años se mezclaron para producir los sonidos más singulares  que se pueden escuchar en la capital.

Esta familia no tiene apellido, pero la conforma gente de colectivos y sellos como Jacobino Discos, Productora Mutante, Horrible Registros y Pueblo Nuevo, más varios primos lejanos, que no tienen pudores con dormir juntos –es una metáfora, se entiende– para dar a luz criaturas, algunas longevas y otras que no alcanzan a vivir más allá del período de lactancia. Por eso, asistir a una de las sesiones donde tocan siempre es una experiencia única. Lo único que no cambia es que a la hora del inicio del concierto los músicos recién se saludan y se preguntan cómo estuvo la semana y las malas pulgas del dueño del Taller Sol, uno de los sitios más permanentes para la música poco convencional en Santiago.

Con el público sentado en el suelo y en un ambiente de camaradería, el reciclador de sonidos, compositor y traductor Gerardo Figueroa (con colaboraciones para Pueblo Nuevo y Jacobino Discos), comienza violentando con una pieza acusmática de un relato, por medio de un software que lee textos, de una nota de prensa sobre el  allanamiento a una escuela mapuche en que varios niños resultaron asfixiados por los gases lacrimógenos y termina agradando con su versión a capella y en chileno de "The look of love" (de Burt Bacharach, traducida a "La luz cambió") y la propia y picarona bosanova "Mon fleur". Pegadito, el artista plástico y músico Ivo Vidal (que también toca en el grupo Oído Medio y antes lo hizo en Fredi Michel) relata un cuento de un oso que sale a caminar en medio de la lluvia –la lluvia sale de un pendrive– y se encuentra con una rana y una lora. Vidal repite frases, las samplea, las superpone, hace trabalenguas y el cuento suena más extraño que Alicia en el país de las maravillas. 

Luego de esa experiencia surrealista, Milton Mahan, del dúo Dënver, presenta sus canciones bajo su nombre paralelo de Nueva Orleáns, y a pura guitarra y voz se muestra "vulnerable mucho más de lo normal", como dice la primera canción que toca, "Costanera". Con un par de ideas y una simplicidad que recuerda al primer Gepe –que surgió de este mismo grupo de amigos–, Mahan evoca imágenes de su San Felipe natal, canta agudo, se come las eses, conmueve con piezas  bonitas como "Satanás" e invita a la cantante y compositora Fakuta (líder de su propio conjunto y parte de El Banco Mundial, World Music, Golden Baba y Los Pat Smear, la banda que acompaña a Dadalú) para entonar a dúo un pop electrónico a medio tiempo con aires a Pet Shop Boys.

Para cerrar esta noche tan diversa toca el turno de Embajadores (en la foto), una delegación que se amplió de tres a cinco con la inclusión de la cantante Danae Morales (cornista, además, en World Music, Icalma, Golden Baba y The Laura Palmers, la banda que acompaña a Fakuta) y el guitarrista Sergio Escudero, y que iniciaron hace un año Sebastián Sampieri (fundador de Jacobino Discos, ex acompañante de Gepe y ex integrante de Indio y Aves de Chile), el tecladista Felipe Lagos y el cantante Cristóbal Gajardo. Lo de Embajadores es un pop de ritmos pausados, dramático y oscuro, al que la voz gruesa y teatral de Gajardo le calza justo y que recuerda, a ratos, la intimidad de Miguel Bosé etapa Bajo el signo de Caín (1993).

Es notorio que falta afinar algunos detalles para que Embajadores funcione como debe, pero los teclados son imaginativos sin caer en excesos, las dos guitarras caminan juntas, las voces se complementan –casi siempre– y el conjunto suena elegante y profundo en canciones como "Compañía del novio", "Faisanes" o "Superser", que confirman que desde esta microescena, o familia de grupos, seguirán surgiendo, sin necesidad de más dinero ni de más auditores, músicas nuevas y estimulantes. Si tanto paréntesis después de cada nombre agotó, era justamente para explicitar cuántas bandas existen en este conjunto de músicos y cuán creativas son. Menos mal que el incesto no está prohibido en las relaciones musicales.

www.myspace.com/gerardofr
www.myspace.com/losembajadoresysuchichi
www.ivovidal.com
www.myspace.com/losnuevaorleans

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