Entre Rancagua y Codegua

Luis Carreño, Moisés Chaparro y Juan Carlos Bustamante
Ciclo MUS.cl | Sala 2 SCD Bellavista, jueves 6 de diciembre
$1.000

David Ponce

–Ésta es poesía que se la lleva el viento. Cuyo hábitat natural es el aire –dice Moisés Chaparro en una de las pocas frases que no conjuga en verso esta tarde, aunque no por eso suena menos poética. Está hablando del canto a lo poeta, y en especial del canto a lo humano que vive en el canto a lo poeta, y en particular de la paya que vive en el canto a lo humano: la poesía improvisada que nadie escribe, porque nace en el fragor del encuentro de payadores como el de hoy, entre Moisés Chaparro, Juan Carlos Bustamante y Luis Carreño.

El pequeño espacio blanco de la Sala SCD Bellavista ya fue hace un año escenario de una jornada similar, entre Manuel Sánchez, Jorge Céspedes ("El Manguera") y el propio Chaparro. Hoy vino el doble de público y está en la sala el payador pincoyano Guillermo "Bigote" Villalobos, un hombre que aprendió el oficio en directo de una leyenda de este arte, el ya fallecido Lázaro Salgado. Los tres anfitriones de la velada en cambio, más que leyendas, son cantores de carne y hueso, poetas y guitarroneros de la Sexta Región: Carreño es de Machalí, Chaparro nació en Codegua y Bustamente vive en Rancagua.

"Entre Rancagua y Codegua" es justo uno de los pies forzados que el público propone para que versen los payadores, quienes, con más o menos años de experiencia, se muestran duchos en ésa y otras disciplinas: las coplas o relances para empezar, los brindis para seguir, los pies forzados para incorporar frases del público a los versos. Los tres son además profesores y dedican los primeros relances a la vocación del maestro, pero luego los brindis empiezan a salir dedicados a asuntos menos solemnes. Como las suegras. O el café.

"Brindo por los cafés / los con piernas, por supuesto", dice de hecho Bustamante, que termina el mismo brindis con dos versos aun menos santos. "Pues de repente hace bien / tomarse un café caliente". Pero con la misma facilidad, a la hora más compleja del contrapunto en décima, que exige inventar estrofas de diez versos octosílabos sobre la marcha, Chaparro y el propio Bustamante hilan juntos un emotivo verso que empieza en figuras de la Nueva Canción Chilena como los Parra, Rolando Alarcón o Víctor Jara, pero que a la mención del aludido Lázaro Salgado se encomienda luego a payadores como Bernardino Guajardo, Daniel Vásquez y César Castillo.

Pronto es hora de un nuevo giro porque cuando llega el momento de la personificación, donde dos payadores se baten en un duelo donde simbolizan personajes opuestos, alguien del público sugiere que encarnen al pelado y la chascona, y ni cortos ni perezosos Carreño encarna al pelado y Bustamante a la chascona. La contienda es sin cuartel aunque termina en buenos términos, pero en el camino quedan estocadas de uno y otro lado. Carreño contra la chascona: "Lo decía Schopenhauer / y son palabras que importan / Es que así son las mujeres / Pelo largo, ideas cortas". Ahora, por más Schopenhauer que sea, la cita es demasiado impopular y le vale unos chiflidos, capitalizados con habilidad por su contendor. Bustamante contra el pelado: "De aquí se siente el rechazo / de las mujeres que hay / Usted como es tan pelado / No da ni pa' pelolais".

Todavía falta el banquillo, momento en el que el público formula preguntas que cada payador debe responder aun si tienen la complejidad que plantea un asistente: "¿Cómo se seca el pescado?". Bustamante sabe. "Van a creer que es mentira / Pero un día fui a la playa / Y vi salir a un lenguado / Secándose con la toalla" es lo que saca del sombrero. Contrapuntos, personificaciones, banquillos y cuecas improvisadas para el final, es cierto que ésta es poesía que se lleva el viento, pero no está de más tomar apuntes para que no se la lleve tan rápido, y para de paso dejar anotada la cueca que los tres payadores improvisan en tributo a Bigote Villalobos a modo de despedida. Una cueca nueva para el folclor, inventada y terminada en unos pocos segundos.

   Por mi amigo Villalobos
   La cueca con su centolla
   Porque además es un choro
   Que vino de La Pincoya

   Canto a ese payador
   Con su bigote
   Porque es un gran cantor
   Nunca es al lote

   Nunca es al lote sí
   Y soy testigo
   Saludo al payador
   Mi gran amigo

   Que el aplauso ya brote
   Para el Bigote.

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