Rock en el tercer piso

Tío Lucho | Pzicotrópicos | Lilits
Puerto Bellavista, sábado 14 de julio
$2.000

David Ponce

Dos grupos con flamantes formaciones nuevas que foguear y uno con disco debut recién lanzado son las novedades de hoy, y por si faltaran noticias son pasadas las doce de la noche cuando su eminencia Flor Motuda en persona hace ingreso al tercer piso de la discoteca Puerto Bellavista de ese barrio capitalino y todo está apto para empezar. Importa nada que a esta hora los dos primeros pisos del lugar congreguen a más gente, consagrados por entero al reggaetón: aquí en el tercer piso Tío Lucho abre la jornada con el reformulado sonido de esa banda punk en su nueva versión 2007.

Tras una pausa a comienzos de año luego de la partida del guitarrista y del saxofonista anteriores, el nuevo sobrino de Tío Lucho es Juan Pablo Arrendondo, alias JP, más conocido como Mechita de Clavo y como guitarrista de la decana banda punk Fiskales Ad Hok, quien suma rock and roll al grupo. Además de canciones reconocibles como "Inhalé" y "Mal nacido", Tío Lucho tiene sobre todo novedades: en lugar del toque surf y gogó de su disco Cabrón de jungla (2006) resuena ahora el timbre de bajo electrónico que Cristóbal Rawlins extrae de un vistoso teclado colgante. Y el instrumento se presta de maravillas visualmente para estrenos como "Google" y "Desperdicio", donde entre cencerro y platillo el baterista Francisco Matta imprime un declarado pulso dance que potencia a su vez el carácter glam con que el cantante Fernando Arredondo llama, por ejemplo, a ejercer la libertad de hacer de la vida un desperdicio en la última canción de la noche.

Pese a que parecen ser los anfitriones, Pzicotrópicos sacan la peor parte en cuanto al mal sonido del lugar. La guitarra de Olivia Alarcón acopla y el bajo del cantante Ale Dimofix suena abombado y no siempre afinado, pero nada importa a la barra que el grupo ha traído, y eso incluye a Flor Motuda. Esta es la misma banda iniciada a fines de los '90 bajo el nombre de Trago Amargo en la que Olivia, la hija de Flor y actual baterista de Golem, hizo sus primeras armas, y esta noche arman la mayor fiesta de la noche, con un puñado de parciales que de a poco inician el baile a empellones y que se intensifica con lo mejor de la entrega del grupo: "Psychobilly", ha dicho uno de sus fans justo antes de empezar el concierto, y tres canciones finales justo echan al ruedo surf y rockabilly demente bien comandado por la guitarra de Olivia. Para el resto está disponible Pzicotrópicos (2007), el recién lanzado primer disco del grupo.

La primera canción que se oye con Lilits en escena es la única fuera del programa: "Cumpleaños feliz" suena de parte de la audiencia en honor a Javiera Zebraloca, la baterista, que luego devuelve el tributo con una entrega punk y rock incansable y de alta intensidad en catorce canciones. Lilits también ejercitan su nueva alineación: desde la partida de la cantante Bárbara Faldacorta ahora son un trío y la voz está repartida entre la bajista Masiel Chasquilla y la guitarrista Lore Gata, las dos mujeres al frente. Lo mismo se nota en el repertorio, con ocho canciones nuevas versus seis de su disco Lilits (2005, CFA). El hardcore de sus inicios se ha habierto a otras influencias, como prueba el cover que Lilits tocan en vivo desde hace un tiempo, cuando a paso lento Lore Gata dice "me odio por amarte así" y es una traducción del hit rockero "I hate myself for loving you", de Joan Jett. La misma guitarrista anuncia luego que viene otro hit, y esta vez es un hit propio: en "Dime", Lilits desafían una vez más "Dime a la cara que soy una perra una vez más", y para el final quedan dos canciones nuevas. Una se llama simplemente "Nueva" y otra es "Hay algo", y en ella Javiera termina pegándole al doble platillo con las dos manos, fuerte y precisa.

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