Lucho para los amigos

Tío Lucho / Jiminelson / Betty Love
El Sofá, jueves 30 de marzo
$2.000

David Ponce

Siempre va a ser buena esa idea punk de tocar canciones juntas y pegadas unas con otras en vivo, sin discursos ni pausas siquiera entre ellas, rápido y urgente. En lo personal, Tío Lucho se inclina esta noche  por tocar sus éxitos en grupos de a tres, y el efecto funciona desde el primer golpe de corriente que pone en movimiento a la gente reunida después de la medianoche en el bar Sofá, donde ya el público ha visto a los nuevos Betty Love y también a Jiminelson lidiar contra fallas de sonido que al final acaban por silenciar la guitarra del cantante. El sonido mejora apenas un poco para la llegada de Tío Lucho, pero la combinación de saxo, guitarra y órgano única en Chile del grupo se las arregla mejor para hacerse oir, sobre todo porque lo que importa es que Tío Lucho acaba de empezar con el go-go desquiciado de "Inhale" (2004) que de a poco intensifica su pulso y es de inmediato adosado a "Sector 9" (2005) y a "Verde" (2005), un instante de hardcore punk y otro de punk rock menos acelerado perfectamente combinados.

Van apenas unos minutos, pero la platea ya se da los primeros empujones y el vocalista Fernando Arredondo está dando rienda libre al exhibicionismo con que se saca de encima una chaqueta con charreteras mientras canta con la soltura que hace de él uno de los pocos cantantes que no requieren más instrumento que su parada en el escenario para imponerse. Cuando alguien de la audiencia de pide "Canta una tuya", el cantante contesta que no es él quien hace la mayoría de las canciones del grupo, y sea él o sea el guitarrista Antonio Poño Ortiz o el saxofonista Álvaro Castillo o el tecladista Cristóbal Rawlins o el baterista Francisco Matta o Tío Lucho en persona quien las escribe, las canciones funcionan a la primera, con buenos ritmos en estrofas que desembocan en unos coros efectivos y equipados con contagiosos llamados a la sublevación masiva (la mejor) o con tribales gritos de ¡ey ey ey!. Es hora de una canicón nueva, llamada "Y voy" y destinada al nuevo disco que Tío Lucho editará en cuestión de semanas con el sello Algo Records, lo que da a Arredondo un motivo sincero de orgullo expresado en frases como "Ahora somos cuicos" y lo que da a la audiencia un motivo para considerar el ahorrar las monedas que cueste el disco cuando sea lanzado.

Con dos EPs autoeditados hasta ahora, No me sigas (2004) y Son tus armas (2005), justo las dos canciones elegidas para el cierre, Tío Lucho ya ha probado que sabe escribir canciones directas, con redobles de batería precisos y con un timbre reconocible que sale de la cruza entre guitarra, saxo y órgano = punk rock. Con tocatas de mal sonido como éstas, el grupo prueba también que incluso así pueden prender una fiesta: la gente se sabe las canciones, Tío Lucho parece estar tocando entre amigos y la tercera y final combinación triple de la noche empieza con "+ + +" (2004), y es para pedir más, más, más.

Foto y tratamiento fotográfico: www.fotolog.net/thesorden

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