El festival de Valparaíso

Monos Brutos | Les Chicci | Julia Rose | Taller Dejao
Sala I, Sábado 24 de febrero
$1.500

Luis Felipe Saavedra

“El otro festival”, “Nuestro propio festival” repiten varios en la Sala I. Son Pasadas las diez de la noche y el Festival de Viña ya comenzó su cuarta noche con la presentación de Los Tres, mientras que acá abajo, en un subterráneo porteño y a pocos minutos de la Quinta Vergara, todavía no hay ambiente. Pero la noche promete.

El sueño del esquimal, espacio de música que vale la pena escuchar (lo emite Radio Placeres), esta noche celebra tres temporadas al aire y sus anfitriones han preparado una selección ideal para escuchar en la pieza. Pero en esta situación no colabora a levantar las caras largas. Menos Monos Brutos, los únicos locales del cartel, que aparecen cerca de la medianoche con una entrega de noise rock improvisado. Bramidos, alaridos, guitarras distorsionadas, batería libre y malas vibras, hacen de su presentación un ejercicio tan repetido a estas alturas del partido, que no logra cambiar las cosas.

Pero la hora avanza y el festival comienza a tomar forma. Ante más miradas atentas y oídos abiertos, Les Chiccis sorprende gratamente a la audiencia mezclando con gusto y calidez programaciones electrónicas con instrumentos acústicos. No es habitual ver un chelo en un lugar como éste, y Felicia Morales (también bajista del cuarteto Espía) lo toca con propiedad, a trazos largos. Sebastián Sampieri (ex acompañante de Gepe y actual miembro de Aves de Chile) se reparte entre arpegios de guitarra acústica y el manejo de las bases, mientras que Felipe Lagos hace lo suyo en el teclado. Es música envolvente, de profundidades aún por descubrir. Eso sí, la base está muy por sobre los intérpretes, entonces no se puede apreciar cabalmente lo que se está tocando en vivo. Ya existirá otra ocasión.

Julia Rose, con algo más de experiencia, tienen acostumbrado a su público a buenas canciones onda electro disco. Inteligentes, dejan para el final las mejores, como “Quiero bailar”, “Haces y deshaces” y “Quiero hasl” y la cantante y rapera Dadalú, con su corona y ramo de novia,  es como la reina de este festival, que por asistencia ya es un éxito de taquilla. Julia Rose parte bien, pero termina mejor y hay muchos que se animan a bailar. Otros, en cambio, prefieren escuchar la música sentados en el suelo. Insostenible situación para cuando aparece el plato fuerte de la velada: Taller Dejao.

Desde el primer golpe de baqueta, la fiesta se arma. A Taller Dejao le sobra potencia y capacidad instrumental para montar un power dúo efectivo. Gepe toca la batería fuerte y claro, realiza grandes recorridos por sus tambores y le achunta con ritmos chichineros, de samba o rock. El contacto entre la banda y el público es automático y ahora sí que se puede halar de fiesta. Esto se parece mucho a un carrete universitario y el público responde saltando y coreando temas del único disco de la banda, El brillo que tiene es lo humano que le queda (2004, Miranada).

Lo positivo es que Taller Dejao también tiene presente, y futuro. Eso queda claro con novedades donde el inequívoco instinto melódico de Gepe y la intensidad armónica del bajista Javier Cruz, alcanzan para montar una fiesta y dar el broche de oro para este festival. Ellos se llevan las gaviotas. 
 

Foto: Les Chicci (por Hixaga)

El programa Antena esquimal se puede seguir en  antenaesquimal.blogspot.com

Y las bandas
www.myspace.com/leschicci
www.myspace.com/juliarous
www.purevolume.com/monosbrutos

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