La banda sonora para el cambio de hora

Iris | Colectivo Etéreo
Ciclo MUS.cl | Sala SCD Plaza Vespucio, domingo 15 de octubre
$2.000

Luis Felipe Saavedra

Todo el mundo sabe que dos veces al año se cambia la hora, pero saberlo es distinto a sentirlo y quizás por eso, cuando son las siete de la tarde de este domingo y aún es de día, poca gente ha llegado a la Sala SCD de Plaza Vespucio. Sin contemplaciones, el trío Iris debe cumplir con el horario, pero ingenio demuestran al alargar la introducción mientras saludan uno a uno a los que llegan rezagados. Y ahora que hay gente en la sala, el trío entre la bajista Daniela Dadalú Saldías, el rapero Ariel Mentira Altamirano y el guitarrista Mario Martínez comienza con "Quédate conmigo", tema que le da nombre al disco que acaban de lanzar por el sello Dilema Industria.

Y la extraña mezcla de bases electrónicas, bajo tocado con intuición, guitarras ambientales y voces rapeadas empieza a tomar forma. Los pasajes instrumentales del grupo, faltos de concreción todavía, son equilibrados por las secciones donde Mentira saca afuera sus vivencias rapeando. Una muestra de ello es "Tedio y confites", grabada junto a Gen (uno de los raperos del grupo FDA), que tiene verso certero y veloz. La base que construye la guitarra de Mario Martínez se oye bien gruesa y envolvente junto a los bajos y teclados muy melódicos de Dadalú. Mezclar bases electrónicas con instrumentos físicos no es sencillo. "Son cosas del rock. Del rock con bases", como dice Mentira, pero la gracia y búsqueda de Iris, que tiene elementos de rock, electrónica y rap, está bien representada esta tarde y así lo entienden los asistentes, que ahora son muchos más que al principio.

Colectivo Etéreo, casi sin pausa, aparece con impermeables en homenaje al temporal de lluvia que inundó las calles la semana que acaba, y que nos recuerda que todavía no es verano, aunque desde hoy oscurezca más tarde. Animosos, con tanto movimiento hacen saltar el CD player que usan para reproducir las bases de las canciones, pero eso no es problema porque salvan este y otros desajustes con gracia y total naturalidad. La chacota está declarada y a pesar que las letras del colectivo hablan de frustraciones, depresiones, suicidios e injusticias, ellos se muestran felices en escena, moviéndose sin parar, en un estilo que se podría denominar mongo-rap. Aparte de eso, las bases soul, drum & bass ("dramanbéis") o R&B ("arenbí") suenan mejor que nunca, con el bombo grave y los agudos claros, sobre los cuales Menda, Dadalú y Arkano están cada vez más finos al momento de lanzar rimas nada monótonas y siempre inteligentes.

"La soledad" es acompañada por los presentes porque se la saben, igual que la mayoría de los temas, a estas alturas casi famosos, que contiene su disco a punto de salir del horno y que se llama Ijniaaa!!! (2006, Neurotyka), una especie de grito de guerra nerd que muy gráficamente enseña a pronunciar Menda. DJ Vaskular, "el arma secreta del Colectivo", según sus compañeros (porque rapea bacán), se aleja de las tornamesas y scratches para interpretar un tema sobre todo lo que odia. Y en "Balas y falos", que habla de que las mujeres y los hombres son malos, Dadalú aprovecha para sentarse en el público gracias a las bondades del sistema de micrófonos inalámbricos, y ni la caña ni el desfase que acusan muchos producto del cambio de hora existen ahora. "Huele bien" y "100% lambda", su propia declaración de principios, cierran el concierto dominguero, mientras al salir, se multiplica la misma pregunta.

–¿Qué hora es?
–Las nueve y media
–¿De ayer o de hoy?

www.dilemaindustria.cl

Foto: Hixaga

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